Cada vez que alguien nos llama para instalar aerotermia o revisar la caldera, en el fondo está buscando lo mismo: gastar menos en energía sin renunciar al confort. Eso es, en esencia, la eficiencia energética.

Pero la eficiencia energética de una vivienda no depende de un solo elemento. Es el resultado de cómo interactúan la envolvente (paredes, tejado, ventanas), el sistema de calefacción y refrigeración, la producción de agua caliente y los hábitos de uso. Mejorar solo uno de esos factores sin considerar los demás puede llevar a decepciones.

En esta guía te explicamos cómo abordar la mejora energética de tu vivienda de forma ordenada y con criterio.


Paso 1: saber dónde estás — el certificado energético

Antes de invertir en nada, merece la pena conocer el estado actual de tu vivienda. El certificado de eficiencia energética clasifica tu vivienda de la A (la más eficiente) a la G (la menos eficiente), y detalla en qué aspectos pierde más energía.

En España, la mayoría de viviendas construidas antes de los años 80 tienen calificación E, F o G. Eso no significa que sean inhabitables, pero sí que hay margen de mejora significativo.

El certificado energético es obligatorio para vender o alquilar una vivienda, pero también es imprescindible para acceder a muchas subvenciones de rehabilitación. Necesitarás uno previo a las obras y otro posterior para acreditar la mejora y acceder a las deducciones en el IRPF.


Paso 2: la envolvente — lo que más impacta en el consumo

La envolvente es la piel de tu casa: paredes, tejado, suelo y ventanas. Es por donde más energía se pierde en invierno y más calor entra en verano.

El tejado es la prioridad. El calor sube. En una casa sin aislamiento en el tejado, puede perderse hasta el 30% del calor generado por la calefacción. El aislamiento del tejado o la cubierta es generalmente la actuación con mayor retorno económico en casas unifamiliares.

Las ventanas, si son antiguas. Una ventana de simple acristalamiento puede perder 5-10 veces más calor que una de doble acristalamiento con rotura de puente térmico. Si tus ventanas son antiguas, el cambio tiene sentido aunque el coste sea más elevado.

Las paredes, con más matices. El aislamiento de fachadas (por exterior o por trasdosado interior) es efectivo pero caro. Conviene valorarlo cuando se combina con otras obras de rehabilitación.

Esta parte no es nuestro ámbito directo (somos instaladores, no constructores), pero la tenemos muy en cuenta cuando valoramos un sistema de climatización nuevo. Una casa mal aislada necesita equipos más grandes y consume más, por eso siempre lo analizamos antes de hacer una propuesta.


Paso 3: el sistema de calefacción, refrigeración y ACS

Una vez que la envolvente está razonablemente resuelta (o mientras se trabaja en ello), el sistema de climatización es el factor con mayor impacto en la factura energética.

Caldera de gas de condensación vs. caldera antigua. Si tienes una caldera de gas de más de 15 años, sustituirla por una de condensación actual puede reducir el consumo entre un 15% y un 25%. Es la intervención más barata si quieres seguir con gas.

Aerotermia. Si buscas un ahorro mayor y preparar la vivienda para el futuro (sin gas, sin combustibles fósiles), la aerotermia es la opción más interesante. Puede reducir el gasto en climatización un 50-70% respecto a una caldera antigua, y cubre calefacción, refrigeración y agua caliente con un solo sistema.

Suelo radiante. Si estás haciendo una reforma integral, instalar suelo radiante permite que la aerotermia funcione a su máxima eficiencia (temperaturas de agua más bajas, mayor rendimiento). Es la combinación óptima en obras nuevas o reformas profundas.

Aerotermia de alta temperatura: todo lo que necesitas saber


Paso 4: agua caliente sanitaria

Muchas viviendas producen el agua caliente con la caldera de gas, que consume en ese proceso buena parte de su potencia anual. Las alternativas más eficientes son:

Aerotermia con acumulador. Si instalas aerotermia para calefacción, el mismo sistema puede producir el agua caliente sanitaria, eliminando la dependencia del gas por completo.

Termo de bomba de calor (termodinámico). Si solo quieres mejorar la producción de agua caliente sin cambiar la calefacción, un termo termodinámico consume un 70% menos que un termo eléctrico convencional. Su coste de instalación es razonable y el ahorro es inmediato.


Paso 5: energía solar — el complemento perfecto

Los paneles fotovoltaicos y la aerotermia son una combinación especialmente eficiente: la energía solar genera la electricidad que consume la bomba de calor, reduciendo el gasto eléctrico a la mínima expresión.

En Aragón, con una media de más de 300 días de sol al año, el rendimiento de los paneles fotovoltaicos es de los más altos de Europa. Si ya tienes o estás pensando en instalar placas solares, la aerotermia es el sistema de climatización que mejor aprovecha esa energía.


Qué subvenciones hay disponibles en Aragón en 2026

Para mejoras en la envolvente (aislamiento, ventanas), las deducciones en el IRPF pueden llegar al 60% de la inversión en rehabilitaciones integrales. Para sistemas de climatización como la aerotermia, las deducciones son del 20-40%.

El Plan Renove Aragón está activo para la sustitución de equipos menos eficientes. Y las bonificaciones en el IBI del Ayuntamiento de Zaragoza (hasta el 50%) son acumulables con las deducciones fiscales.

Guía completa de subvenciones para aerotermia en Aragón 2026


Nuestro ámbito: instalaciones térmicas en Zaragoza, Ejea y Las Cinco Villas

En Fontanería y Climatización Pinsoro nos encargamos de la parte de instalaciones: calefacción, aerotermia, gas, aire acondicionado y agua caliente sanitaria. Damos servicio en Zaragoza, Ejea de los Caballeros y toda la comarca de Las Cinco Villas.

Si estás pensando en mejorar la eficiencia energética de tu vivienda y quieres saber qué medida en el ámbito de las instalaciones tiene más sentido en tu caso concreto, llámanos. Hacemos la valoración sin compromiso y te orientamos con honestidad.

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