Equipos que no se tiran. Oportunidades que no se pierden.
Nuestro compromiso con el medioambiente va más allá de instalar tecnología eficiente.
Del residuo al recurso
La economía circular propone un modelo en el que los productos y materiales se mantienen en uso el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo los residuos. En el sector de las instalaciones, esto significa que cuando sustituimos un equipo —una caldera, un calentador, una bomba de calor— no lo desechamos por defecto.
Lo inspeccionamos. Lo limpiamos. Lo valoramos. Y si está en condiciones, le buscamos un nuevo hogar.
Equipo retirado
Inspeccion y limpieza
Segunda instalacion
Familia con acceso a confort a menor coste
Nuestro proceso de economía circular
Sustitucion del equipo
Cuando un cliente renueva su instalación, el equipo antiguo no va directamente al vertedero. Lo retiramos con cuidado y lo evaluamos.
Inspeccion tecnica
Revisamos el estado del equipo: rendimiento, seguridad, vida útil estimada. Solo continuamos si el equipo cumple los estándares mínimos.
Limpieza y preparacion
El equipo se limpia, se ajusta y se prepara para una nueva instalación.
Nueva instalacion
El equipo se ofrece a familias u hogares con menor poder adquisitivo, que así pueden acceder a agua caliente y energía a un coste muy inferior al de un equipo nuevo.
El resultado final
Que equipos pueden tener segunda vida?
No todos los equipos son aptos para la reutilización. La decisión final depende siempre de nuestra evaluación técnica, priorizando siempre la seguridad y el rendimiento.
Cada equipo reutilizado cuenta
La fabricación de un calentador o una caldera requiere materias primas, energía y transporte. Cuando damos una segunda vida a ese equipo, evitamos todo ese ciclo de producción. No es solo un gesto: es una reducción real y medible de nuestra huella de carbono colectiva.
La aerotermia del futuro: alta temperatura, gases naturales
Los nuevos sistemas de aerotermia de alta temperatura utilizan gases refrigerantes de bajo o nulo impacto ambiental —como el R290 (propano natural) o el R32— en lugar de los HFCs tradicionales con alto potencial de calentamiento global.
- Producir agua caliente a más de 65°C (compatible con instalaciones de radiadores convencionales)
- Funcionar a pleno rendimiento con temperaturas exteriores de hasta -15°C
- Alcanzar eficiencias (COP) de entre 3 y 4,5
- Sustituir completamente a calderas de gas sin necesidad de reformas
Una aerotermia bien instalada puede suponer un ahorro de entre el 50% y el 70% en la factura de calefacción y agua caliente respecto a una caldera de gas convencional.