El invierno en Aragón es exigente. En Las Cinco Villas, en Ejea de los Caballeros o en la propia Zaragoza, la calefacción puede representar el 50-60% de la factura energética anual de una vivienda. Y sin embargo, con medidas relativamente sencillas, ese gasto puede reducirse de forma significativa.

En este artículo te contamos qué puedes hacer por tu cuenta y cuándo tiene sentido llamar a un profesional. Algunas medidas no cuestan nada; otras requieren una pequeña inversión que se recupera en pocos meses.


Medidas sin coste: cambios de hábito que marcan la diferencia

Regula la temperatura por zonas y horarios. La temperatura ideal de confort es 19-21 °C en las zonas de estar durante el día, y 15-17 °C en los dormitorios por la noche. Bajar el termostato un solo grado puede reducir el consumo entre un 5% y un 7%.

Programa la calefacción. Si tienes termostato programable, configúralo para que el sistema empiece a calentar 30 minutos antes de que te levantes y baje cuando estés fuera. No tiene sentido calentar una casa vacía.

Aprovecha la luz solar. En invierno, abre las persianas en la cara sur de tu casa durante las horas de sol y ciérralas al anochecer. La ganancia solar pasiva puede ser considerable, especialmente en las zonas soleadas de Aragón.

No cubras los radiadores. Un radiador tapado con un sofá o un estante pierde hasta un 30% de su rendimiento. Asegúrate de que el calor puede circular libremente por la habitación.


Medidas de bajo coste: pequeñas inversiones, grandes resultados

Purga los radiadores. Si tus radiadores tardan en calentar o hay zonas frías, tienen aire atrapado en el circuito. Purgarlos (abrir la válvula de purgado hasta que salga agua sin burbujas) es una operación sencilla que puedes hacer tú mismo o que hacemos nosotros en una revisión. Un radiador bien purgado consume hasta un 15% menos.

Instala un termostato inteligente. Los termostatos programables con control por móvil permiten ajustar la calefacción a distancia y crear programaciones mucho más precisas que los termostatos mecánicos tradicionales. El ahorro anual puede superar los 150-200 €.

Sella corrientes de aire. Puertas y ventanas con juntas deterioradas son una de las principales fuentes de pérdida de calor. Cambiar los burletes cuesta muy poco y puede reducir el consumo entre un 5% y un 10%.

Coloca reflectores detrás de los radiadores. Si los radiadores están en paredes exteriores, una lámina reflectante detrás del radiador redirige el calor hacia la habitación en lugar de calefactar la pared. Las hay desde 20-30 euros y se instalan en minutos.


Mantenimiento de la caldera: cuándo y por qué

La caldera de gas pierde rendimiento con el tiempo si no se mantiene correctamente. Una caldera sucia o desajustada puede consumir entre un 10% y un 20% más que una que funciona correctamente.

La revisión anual de la caldera es obligatoria por normativa, pero además de cumplir la ley, una caldera revisada funciona mejor y dura más. En la revisión comprobamos: estado del quemador, presión del circuito, estanqueidad del gas, temperatura de los humos y rendimiento general.

Si tu caldera tiene más de 15 años, puede estar consumiendo hasta un 30% más de gas que un modelo actual de condensación. En ese caso, la inversión en una caldera nueva (o en dar el salto a aerotermia) puede recuperarse en 3-5 años.


Cuándo la calefacción no tiene solución fácil: el aislamiento

Si tu casa es antigua y las facturas siguen siendo altas a pesar de todo lo anterior, el problema puede estar en el aislamiento. Una vivienda con paredes, tejado y ventanas sin aislación adecuada es como intentar calentar un colador.

Mejorar el aislamiento es la intervención con mayor retorno a largo plazo, aunque requiere una inversión mayor. Las medidas más habituales son el aislamiento del tejado (la mayor fuente de pérdida de calor en casas unifamiliares), el cambio de ventanas por doble o triple acristalamiento, y el trasdosado interior o exterior de las fachadas.

No hacemos obra de albañilería, pero sí valoramos la instalación térmica de tu vivienda y podemos orientarte sobre qué mejoras tienen más sentido antes de instalar un sistema nuevo.


El paso definitivo: cambiar el sistema de calefacción

Si tienes caldera de gas antigua, gasóleo o propano, ninguna de las medidas anteriores te dará un ahorro tan grande como cambiar el sistema. La aerotermia puede reducir el consumo en climatización entre el 50% y el 70% respecto a una caldera de gas antigua.

Con las subvenciones actuales (deducciones en el IRPF de hasta el 40% de la inversión), el coste real de una instalación de aerotermia puede quedar muy por debajo del precio de catálogo. Y el ahorro anual empieza desde el primer mes de uso.

Aerotermia de alta temperatura: la alternativa a la caldera de gas

Eficiencia energética en tu vivienda: por dónde empezar

¿Quieres que revisemos tu caldera o te hagamos un estudio de eficiencia energética? Llámanos al 601 506 144 o escríbenos a fperezclemente@gmail.com. Damos servicio en Zaragoza, Ejea y toda la comarca de Las Cinco Villas.